El evento tendrá lugar del 18 al 24 de septiembre en Varadero y reunirá a púgiles cubanos y extranjeros en un contexto clave para la preparación hacia compromisos continentales y olímpicos.
El regreso del torneo representa una noticia importante para el boxeo nacional, una disciplina que durante décadas fue símbolo de dominio internacional para Cuba, pero que en los últimos años ha enfrentado retos de renovación, salidas de atletas, cambios en el boxeo olímpico y nuevas exigencias competitivas.
La competencia se organizará bajo las reglas de World Boxing y permitirá participación de atletas mayores de 19 años, con divisiones masculinas y femeninas. Esto abre espacio para que el certamen funcione no solo como vitrina deportiva, sino también como prueba real para medir el estado de las figuras cubanas frente a rivales de nivel.
El Cardín nació en La Habana en 1968 y fue durante años una plataforma de desarrollo para campeones nacionales e internacionales. Su regreso puede ayudar a devolverle ritmo competitivo a una escuela boxística que necesita fogueo constante para no perder terreno ante países que han elevado su inversión y profesionalización.
Más allá del anuncio, el reto será garantizar organización, participación extranjera de calidad y condiciones adecuadas para que el torneo no sea solo un gesto de nostalgia. El boxeo cubano necesita competir más, medirse mejor y reconstruir una ruta sólida hacia Los Ángeles 2028.