De acuerdo con la actualización difundida este sábado por su hijo, Adrián del Sol Alfonso, el activista comenzó a sufrir temblores desde horas de la madrugada y mostraba una debilidad profunda. Los controles realizados durante el día también habrían detectado alteraciones importantes en su presión arterial y glucosa.

Del Sol inició la huelga en su vivienda de Santa Clara el pasado 19 de junio. Su protesta reclama la excarcelación de 18 personas consideradas presos políticos y de conciencia, entre ellas opositores y participantes en las manifestaciones antigubernamentales ocurridas en Cuba.

Uno de los detenidos incluidos originalmente en su reclamo, Jonathan David Muir Burgos, ya fue liberado. Sin embargo, los otros 17 continúan encarcelados y Del Sol ha sostenido que no abandonará la huelga hasta que todos recuperen la libertad.

La condición del opositor se agravó días atrás, cuando se desvaneció en su domicilio y tuvo que ser trasladado al Hospital Provincial Arnaldo Milián Castro. Allí recibió hidratación intravenosa y posteriormente fue enviado nuevamente a su vivienda, según informaron su familia y medios independientes.

Al momento de su ingreso hospitalario, Del Sol habría presentado una glicemia de 3, presión arterial descompensada y una frecuencia cardíaca excesivamente elevada. Después de recibir suero, su glucosa aumentó hasta 4,2, aunque la presión continuaba alta.

La familia sostiene que el huelguista ha perdido más de 30 libras y presenta una deshidratación tan severa que incluso le resulta difícil ingerir líquidos. También ha solicitado vigilancia médica permanente ante el peligro de una nueva descompensación o un colapso.

El riesgo aumenta considerablemente porque Del Sol padece diabetes tipo 2, hipertensión severa, asma crónica y una cardiopatía. También tiene antecedentes de trombosis, incluyendo episodios que, según él mismo ha explicado, fueron consecuencia de huelgas de hambre anteriores.

El médico cubano Eduardo Enrique Herrera Durán, asilado en Brasil, calificó la situación como una emergencia médica que necesita monitorización especializada. El doctor advirtió que la combinación de diabetes y ayuno prolongado podría provocar inestabilidad metabólica, daños cardiovasculares e insuficiencia renal.

Esta es la huelga de hambre más prolongada realizada por Guillermo del Sol, quien lleva décadas vinculado al activismo opositor y al periodismo independiente. En 2019 mantuvo otra protesta similar durante 55 días contra las restricciones de viaje impuestas por las autoridades cubanas.

El Centro de Denuncias Defensa CD solicitó a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos medidas cautelares urgentes para proteger su vida y reclamar al Estado cubano atención médica independiente. Hasta el momento, las autoridades no han anunciado una respuesta a sus demandas.

La información más reciente sobre su condición procede de familiares, activistas y medios independientes, por lo que todavía no existe un parte médico oficial o una evaluación clínica independiente que permita confirmar todos los detalles. No obstante, el reciente ingreso hospitalario y los testimonios coincidentes reflejan una situación de extremo peligro para su vida.