Para muchos, los desperdicios que ocupan las calles cercanas no representan solamente un problema de higiene: constituyen una imagen del deterioro urbano y del abandono de servicios básicos que afecta actualmente a numerosos barrios habaneros.
Durante generaciones, La Época fue mucho más que una tienda. El establecimiento formó parte de los recuerdos, aspiraciones y recorridos cotidianos de miles de familias cubanas.
Sus departamentos, escaparates y ubicación privilegiada la convirtieron en un importante punto de referencia dentro de una de las zonas comerciales más concurridas de La Habana.
Las calles cercanas permanecían llenas de personas que acudían a comprar, mirar las vidrieras o encontrarse con familiares y amigos en el corazón de la ciudad.
Hoy, la escena es muy diferente. Las imágenes difundidas muestran montones de desechos acumulados en los alrededores del inmueble, ocupando espacios por donde antes transitaban diariamente numerosos ciudadanos.
La situación ha sido denunciada particularmente en la calle San Nicolás, en la parte trasera de La Época, cerca del cruce con Neptuno.
En una denuncia anterior, el activista Silverio Portal advirtió que los desperdicios se extendían progresivamente por la calle y amenazaban con bloquearla casi por completo. CiberCuba
La acumulación prolongada de residuos constituye un peligro sanitario para quienes viven, trabajan o circulan por el área. Los malos olores, insectos, roedores y líquidos contaminantes pueden favorecer la propagación de enfermedades.
El problema también dificulta la circulación de peatones y vehículos, afecta a los comercios cercanos y deteriora todavía más la imagen de una zona histórica de la capital.
La falta de combustible, la escasez de camiones recolectores y el deterioro de los equipos han limitado seriamente la capacidad de los servicios comunales para retirar los desechos con regularidad.
Sin embargo, los residentes sostienen que las explicaciones no resuelven una emergencia que permanece visible durante días y, en ocasiones, durante semanas frente a sus viviendas.
El contraste provoca especial tristeza por el valor sentimental de La Época. Quienes conocieron el establecimiento en sus mejores años recuerdan un lugar lleno de movimiento, productos y expectativas.
Actualmente, contemplar sus alrededores convertidos en un basurero a cielo abierto representa para muchos cubanos la pérdida gradual de la ciudad donde crecieron.
El deterioro no ocurrió de un día para otro. Fachadas sin reparar, establecimientos cerrados, calles dañadas, falta de iluminación y servicios deficientes han cambiado progresivamente el rostro de La Habana.
Los residentes reclaman una recogida urgente de los desperdicios, la desinfección del área y una solución estable que impida la formación de nuevos vertederos improvisados.
“La Época ya no es la misma” resume el dolor de quienes observan cómo un símbolo de la memoria habanera queda rodeado por la basura y el abandono. Allí donde antes existían sueños y largas filas de compradores, hoy se levanta una imagen desoladora de la crisis cubana.
#LaÉpoca #LaHabana #CentroHabana #Galiano #Neptuno #BasuraEnLaHabana #CrisisSanitaria #Abandono #DeterioroUrbano #DenunciaCiudadana #NoticiasDeCuba
Comentarios y likes
Reacciones públicas que esta noticia ha recibido en las publicaciones oficiales del periódico.
Todavía no hay comentarios visibles sincronizados para esta noticia.