Santiago de Cuba, 10 de julio de 2026. El Gobierno cubano impidió este viernes que el sacerdote Castor José Álvarez Devesa saliera del país cuando se disponía a viajar desde el Aeropuerto Internacional Antonio Maceo, en Santiago de Cuba, hacia la ciudad de Miami.

Según explicó el propio religioso en un video divulgado por Martí Noticias, funcionarios le comunicaron en la terminal aérea que tenía prohibida la salida de Cuba, pese a que no había recibido previamente ninguna notificación sobre la medida.

“Me comunicaron que no puedo salir del país, tengo prohibición de salir. Estaba por abordar el vuelo y me impidieron hacerlo”, denunció el sacerdote.

Álvarez Devesa había sido invitado a participar en la ordenación episcopal de un cubanoamericano en Miami. Sus amigos habían comprado el boleto y el religioso se trasladó hasta Santiago de Cuba sin saber que las autoridades mantenían vigente una restricción migratoria en su contra.

“Es penoso que ni siquiera me hayan avisado”

Desde el aeropuerto, el padre Castor lamentó no haber sido informado con anticipación y cuestionó que se le negara un derecho fundamental sin ofrecerle públicamente una explicación clara.

“Es penoso que ni siquiera me hayan avisado, que haya tenido que venir y los amigos sacar el pasaje y aquí mismo me he enterado. No obstante, peor es que no pueda yo salir de mi país libremente”, expresó.

A pesar del impedimento, el sacerdote envió sus buenos deseos para la ceremonia religiosa y reiteró su esperanza de que los cubanos puedan alcanzar algún día la libertad dentro de su propia tierra.

“Espero que un día tengamos la libertad los cubanos en nuestra isla, y espero que sea pronto”, afirmó.

OCDH denuncia una medida represiva

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos condenó la prohibición impuesta al sacerdote y señaló que las restricciones para entrar o salir del país son utilizadas por las autoridades como mecanismos de presión contra ciudadanos críticos y opositores.

La organización advirtió que el caso del padre Castor no sería un hecho aislado, sino parte de una escalada represiva que también alcanza a líderes religiosos dentro de Cuba.

Un sacerdote crítico del sistema cubano

Castor José Álvarez Devesa ha denunciado durante años la falta de libertades civiles y religiosas en la isla. En entrevistas anteriores ha defendido que no puede existir una verdadera paz sin libertad, verdad y justicia.

Durante las protestas del 11 de julio de 2021 en Camagüey, el sacerdote fue golpeado y detenido después de intervenir en defensa de jóvenes manifestantes, según denuncias recogidas por organizaciones defensoras de la libertad religiosa.

El religioso también ha relatado haber sufrido vigilancia, difamación, encarcelamiento y otras medidas represivas por sus críticas públicas al sistema político cubano.

El derecho a salir del propio país

El incidente vuelve a colocar bajo cuestionamiento el uso de las llamadas “regulaciones migratorias”, mediante las cuales las autoridades cubanas impiden viajar a activistas, periodistas independientes, opositores, sacerdotes y otros ciudadanos considerados críticos.

En el caso del padre Castor, la prohibición fue aplicada sin una comunicación previa que le permitiera conocer las causas, presentar una reclamación o evitar los gastos y el traslado hasta el aeropuerto.

La pregunta permanece abierta: ¿por qué un sacerdote cubano necesita autorización política para salir temporalmente de su propio país y participar en una ceremonia religiosa?

Impedirle viajar sin ofrecer explicaciones transparentes representa otra muestra de las restricciones que padecen quienes expresan posiciones críticas dentro de Cuba.

La libertad religiosa también implica que los sacerdotes puedan desarrollar su misión pastoral sin vigilancia, represalias ni prohibiciones arbitrarias de movimiento.

Crédito del video e información original: Martí Noticias.

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