Las imágenes fueron registradas este sábado en medio del proceso de evacuación de las pertenencias de los funcionarios y sus familiares. En el video se observa la carga de numerosos objetos en vehículos estacionados cerca de la sede diplomática.

El periódico dominicano Listín Diario confirmó que del edificio fueron retiradas decenas de cajas, electrodomésticos y varias planchas de aluminio. El traslado se produjo después de que la Cancillería dominicana concediera siete días para que los funcionarios abandonaran el país.

Durante la grabación surgieron momentos de tensión cuando personas vinculadas a la sede diplomática expresaron su rechazo a ser filmadas y trataron de evitar que las cámaras documentaran la operación.

La presencia de tantas cajas ha despertado sospechas y especulaciones en las redes sociales. Sin embargo, hasta el momento ninguna autoridad ha inspeccionado públicamente su contenido ni ha presentado pruebas de que transportaran documentos secretos, equipos de inteligencia o materiales ilícitos.

El Gobierno de República Dominicana ordenó el retiro de nueve integrantes de la misión diplomática cubana y sus familiares sin explicar públicamente las razones. La Cancillería señaló que actuó dentro de las facultades reconocidas por la Convención de Viena y que manejaría el asunto con discreción.

Fuentes citadas por el periódico dominicano El Día aseguran que algunos de los funcionarios desarrollaban presuntas actividades de inteligencia y cumplían tareas incompatibles con sus cargos diplomáticos. Esta versión no ha sido confirmada oficialmente por Santo Domingo.

Otra hipótesis relaciona la decisión con supuestos intentos de localizar a cinco atletas cubanos que abandonaron su delegación durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Las fuentes de El Día, no obstante, aseguran que ambos episodios solamente coincidieron en el tiempo.

La Habana rechazó la medida y acusó al Gobierno del presidente Luis Abinader de actuar bajo presión de Estados Unidos. El Ministerio de Relaciones Exteriores cubano afirmó que sus funcionarios respetaron las normas diplomáticas y sostuvo que fueron diez los afectados, mientras República Dominicana mantiene la cifra de nueve.

La retirada acelerada de documentos y pertenencias forma parte habitual de la salida de una misión diplomática. No obstante, la negativa a permitir que el proceso fuera grabado ha incrementado las interrogantes en torno a una expulsión cuyas causas continúan rodeadas de reserva oficial.

Por ahora, lo comprobado es que los funcionarios retiraron numerosas cajas y otros objetos antes de abandonar República Dominicana. Calificar el contenido como “evidencia” o material sospechoso sería prematuro mientras no exista una inspección oficial o prueba independiente que lo demuestre.