La afirmación de que existen “cientos de miles” de cubanos combatiendo no está respaldada por pruebas. Las estimaciones disponibles oscilan ampliamente: Estados Unidos calcula que entre 1.000 y 5.000 cubanos pueden estar luchando en un momento determinado, mientras investigadores y funcionarios ucranianos han situado el total acumulado de reclutados entre 5.000 y 20.000 desde el comienzo de la invasión.

La Inteligencia Militar de Ucrania confirmó que había identificado al menos a 1.076 ciudadanos cubanos que combatieron o continuaban combatiendo para Rusia. De ese grupo, 96 figuraban como muertos o desaparecidos en acción, aunque las autoridades ucranianas consideran que las cifras reales pueden ser considerablemente mayores.

No existe, sin embargo, confirmación independiente de que decenas de cubanos hayan muerto juntos durante una única ofensiva reciente. Lo comprobado es que numerosos reclutas han fallecido en distintos combates y que algunos fueron enviados a posiciones especialmente peligrosas, con entrenamiento limitado y graves dificultades para comprender las órdenes por la barrera del idioma.

Muchos llegaron a Rusia atraídos por salarios cercanos a los 2.000 dólares mensuales, contratos laborales, ciudadanía rusa o promesas de trabajar en la construcción. Testimonios de sobrevivientes y familiares indican que algunos sabían que ingresarían al Ejército, mientras otros aseguran haber sido engañados y enviados directamente al frente después de firmar documentos que no comprendían.

Para jóvenes atrapados en la pobreza cubana, una oferta en dólares puede representar una salida aparentemente imposible de rechazar. Pero al llegar a Rusia, muchos terminan convertidos en soldados desechables dentro de una guerra extranjera, lejos de sus familias y sin garantías de recibir los pagos o beneficios prometidos.

La Habana asegura que Cuba no participa en la guerra y mantiene una política de “tolerancia cero” contra el mercenarismo. El Ministerio de Relaciones Exteriores informó que entre 2023 y 2025 fueron procesadas 40 personas y que 26 recibieron condenas de entre cinco y 14 años por actividades relacionadas con el reclutamiento y la participación en el conflicto.

El propio Gobierno cubano reconoció en 2023 la existencia de una red de tráfico de personas que operaba desde Rusia y dentro de Cuba para incorporar ciudadanos a las fuerzas rusas. Sin embargo, nunca ha revelado cuántos cubanos viajaron, quiénes murieron, cuántos permanecen desaparecidos ni cómo continuó el reclutamiento después de asegurar que la red había sido desmantelada.

Estados Unidos sostiene que existen indicios importantes de que las autoridades cubanas conocieron, toleraron o facilitaron selectivamente el traslado de reclutas. La Habana rechaza esa acusación, pero su alianza política con Moscú y la continuidad de los viajes mantienen abiertas las preguntas sobre el verdadero nivel de responsabilidad del régimen.

Detrás de cada cifra existe una familia cubana esperando una llamada que quizás nunca llegue. Mientras Rusia obtiene soldados extranjeros para reducir sus propias pérdidas, los cubanos reclutados pagan con sus vidas las consecuencias de la miseria, la falta de oportunidades y el silencio de un Gobierno que todavía no ofrece respuestas transparentes a su pueblo.

#Cuba #Ucrania #Rusia #MercenariosCubanos #CubanosEnRusia #GuerraEnUcrania #Putin #MiguelDíazCanel #CarneDeCañón #CubaLibre