En un video difundido en redes sociales, se denuncia que la detención de Linares no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia de control social dirigida a sembrar terror entre los ciudadanos, especialmente en medio del creciente descontento popular por los apagones, la falta de alimentos, la escasez de medicamentos y el deterioro general de la vida diaria.

El mensaje del video es contundente: “Ya Cuba está en guerra”. La frase no se presenta como un llamado a la violencia, sino como una advertencia sobre la guerra silenciosa que, según la denuncia, el poder mantiene contra su propio pueblo: una guerra de hambre, represión, vigilancia, amenazas, encarcelamientos y castigos contra quienes se atreven a reclamar derechos básicos.

La detención de Yunaiky Linares, quien ya había sufrido prisión por su participación en las protestas del 11 de julio de 2021, refleja la situación de muchos cubanos que continúan siendo perseguidos por expresar inconformidad. Su caso se suma a una larga lista de activistas, madres, jóvenes, opositores y ciudadanos comunes reprimidos por protestar o denunciar públicamente la realidad nacional.

El video cuestiona además la normalización del miedo dentro de la isla. Mientras el pueblo enfrenta apagones prolongados, hospitales sin recursos, salarios destruidos por la inflación y una crisis social cada vez más profunda, la respuesta de las autoridades continúa siendo la represión contra quienes levantan la voz.

Para el autor del mensaje, el país vive una situación límite. La expresión “actuar en consecuencia” es presentada como un llamado a despertar, a comprender la gravedad del momento y a no seguir viendo cada detención, cada abuso y cada acto represivo como sucesos separados. Según esta denuncia, el régimen busca que los cubanos sientan que protestar es imposible, que hablar tiene consecuencias y que exigir libertad puede costar cárcel.

La detención de Yunaiky Linares vuelve a colocar en el centro del debate el uso de la fuerza contra ciudadanos indefensos y el castigo político contra quienes participaron en el 11J o mantienen una postura crítica frente al gobierno.

En medio de la crisis humanitaria que atraviesa Cuba, el mensaje del video insiste en que el silencio ya no puede ser una opción. La denuncia no solo exige la libertad y protección de Yunaiky Linares, sino que también llama a visibilizar el estado de terror que se intenta imponer sobre toda la sociedad cubana.

Mientras no existan garantías reales para protestar, expresarse y vivir sin miedo, cada nuevo arresto político será una prueba más de que el régimen responde con represión a un pueblo que solo exige comida, electricidad, medicinas, derechos y libertad.