La operación se produce en un momento especialmente delicado para Sherritt, una de las empresas extranjeras con mayor presencia histórica en la isla, especialmente por su participación en el proyecto minero de Moa, en Holguín, dedicado a la extracción y procesamiento de níquel y cobalto.

Según informó la propia compañía, el acuerdo con Gillon Capital permitirá a ambas partes completar revisiones de debida diligencia y negociar un acuerdo definitivo. La propuesta contempla una colocación privada mediante un warrant que, de ejecutarse completamente, permitiría a Gillon Capital adquirir hasta el 55% de las acciones ordinarias emitidas y en circulación de Sherritt.

Aunque técnicamente no se trata todavía de una venta directa de la mina de Moa, la operación tendría implicaciones profundas para los activos de Sherritt vinculados a Cuba, ya que la compañía mantiene una participación del 50% en la empresa mixta Moa Joint Venture junto a General Nickel Company S.A., entidad cubana.

La empresa mixta de Moa es considerada uno de los proyectos extranjeros más importantes dentro de Cuba. Se trata de una operación integrada que extrae, procesa y refina níquel y cobalto, metales estratégicos para la industria mundial y para la transición energética.

Sherritt explicó que las negociaciones avanzan en medio de complejidades legales, regulatorias, comerciales y de sanciones derivadas de sus operaciones en Cuba y del actual entorno regulatorio de Estados Unidos. La compañía indicó que mantiene contactos con autoridades gubernamentales y regulatorias relevantes para intentar superar esos obstáculos.

Uno de los puntos clave es que cualquier transacción definitiva necesitará la aprobación de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, conocida como OFAC. También requerirá otros permisos regulatorios, incluida la aprobación de la Bolsa de Toronto.

La empresa advirtió que no existe garantía de que las partes logren resolver las complejidades pendientes, ni de que la operación se complete en los términos planteados o dentro del plazo previsto.

El movimiento ocurre después de que Sherritt suspendiera su participación directa en actividades de empresas mixtas en Cuba tras la ampliación de sanciones estadounidenses contra el régimen cubano. La compañía había señalado previamente que sus intereses en Cuba incluyen la empresa mixta de Moa, activos de generación eléctrica a través de Energas y contratos vinculados al sector de petróleo y gas.

La situación de Sherritt refleja el creciente impacto de las sanciones sobre compañías extranjeras que mantienen negocios con entidades estatales cubanas. En el caso de Moa, el vínculo con General Nickel Company coloca la operación en el centro de una compleja red de intereses económicos, regulatorios y políticos.

Para el régimen cubano, cualquier cambio en Sherritt representa un golpe sensible, debido a la importancia del níquel como uno de los sectores estratégicos de exportación de la isla. Para la compañía canadiense, la prioridad parece ser preservar su viabilidad empresarial y proteger sus activos en medio de un escenario cada vez más restrictivo.

La posible entrada de una firma estadounidense como accionista mayoritario también abre interrogantes sobre el futuro de las operaciones relacionadas con Cuba, especialmente si Washington mantiene o endurece las restricciones contra empresas que generen ingresos al aparato estatal cubano.

Por ahora, la negociación sigue abierta. Sherritt y Gillon Capital tienen un período de 120 días para avanzar hacia un acuerdo definitivo, pero el cierre dependerá de permisos regulatorios, aprobaciones gubernamentales y de la capacidad de ambas partes para sortear el complejo marco de sanciones.

La posible operación con Gillon Capital confirma que las sanciones están reconfigurando el mapa económico alrededor de Cuba. La mina de Moa, símbolo de la presencia extranjera en el sector minero cubano, queda ahora en medio de una negociación que podría cambiar el futuro de Sherritt y golpear otra fuente estratégica de ingresos para el régimen.