Según un reporte de Diario de Cuba, la esposa de Lester Osvaldo Martínez Vásquez denunció los destrozos ocasionados en su vivienda durante un operativo policial y mostró en video los daños que, asegura, dejaron las autoridades al irrumpir en la casa. El caso forma parte de una nueva ola de arrestos ocurridos después de las manifestaciones en Antilla, donde vecinos salieron a protestar por apagones de más de 20 horas, falta de alimentos y escasez de agua.

El operativo habría ocurrido en horas de la madrugada, cuando agentes de la Policía Nacional Revolucionaria entraron violentamente en una vivienda vinculada a la familia de Israel Espinosa Thope, hijo de Yaquelín Thope Infante, también detenida tras las protestas. De acuerdo con testimonios recogidos por Diario de Cuba, los agentes buscaban a Israel, pero al no encontrarlo se llevaron a dos familiares: Lester Osvaldo Martínez Vásquez y Rafael Batista Infante.

La esposa de Lester, identificada por Diario de Cuba como Yanisleidis Palmer Batista, denunció que las autoridades estarían utilizando a sus familiares como forma de presión para obligar a Israel a entregarse. En el video, mostró los daños en la casa y cuestionó la violencia del operativo.

La situación de Rafael Batista Infante preocupa especialmente a la familia. Según los testimonios publicados, padece graves problemas de salud mental y alcoholismo crónico, por lo que sus allegados advierten que no estaría en condiciones de permanecer detenido. La familia también denunció golpes, amenazas y el uso de armas para intimidar a vecinos que intentaron intervenir durante el arresto.

Otro punto grave de la denuncia apunta a una presunta trama de corrupción local. Familiares de Israel Espinosa Thope aseguraron a Diario de Cuba que la persecución contra él podría estar vinculada a su negativa a prestarle 80.000 pesos a un oficial del MININT. Sin embargo, el propio medio aclaró que no pudo confirmar esa información de manera independiente, por lo que debe manejarse como una denuncia familiar y no como un hecho probado.

El caso ocurre en medio de una fuerte militarización de Antilla, donde vecinos han denunciado patrullas, fuerzas especiales y operativos nocturnos después de las protestas del 19 de mayo. Para muchas familias, la represión ya no se limita a quienes salieron a manifestarse, sino que se extiende a parientes y allegados como mecanismo de castigo colectivo.

La denuncia de la esposa de Lester Osvaldo Martínez Vásquez muestra el rostro más cruel de un sistema que responde al hambre, los apagones y el cansancio ciudadano con golpes, arrestos y allanamientos. En vez de escuchar a un pueblo que pide corriente, comida y dignidad, el régimen despliega policías contra familias enteras.

Antilla se ha convertido en un símbolo del dolor cubano: un pueblo agotado por la falta de luz, vigilado por patrullas y obligado a vivir con miedo por reclamar derechos básicos. La imagen de una vivienda destruida por un operativo policial no habla de justicia ni de orden; habla de abuso, intimidación y desprecio por la vida de los ciudadanos.

Mientras las autoridades intentan imponer silencio, las familias siguen denunciando. Piden libertad para los detenidos, información sobre sus seres queridos y el fin de una persecución que, según los testimonios, está golpeando incluso a personas enfermas y vulnerables.

Cuba no puede seguir normalizando que pedir electricidad termine en cárcel, que reclamar dignidad termine en una puerta derribada y que una familia entera sea castigada por el simple hecho de no arrodillarse ante el poder.

#LaHabanaTimes #Cuba #NoticiasCuba #CubaNoticias #Antilla #Holguín #RepresiónEnCuba #PresosPoliticos #DerechosHumanos #LibertadParaCuba