Según datos analizados por el experto migratorio David J. Bier, en febrero de 2026 el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos acumulaba alrededor de 350,000 casos pendientes relacionados con el ajuste cubano, mientras el número de solicitudes procesadas durante ese período fue mínimo.

La situación ha generado alarma entre solicitantes, abogados de inmigración y organizaciones defensoras de migrantes, debido a que muchos cubanos aseguran haber cumplido todos los requisitos legales y aun así continúan esperando una decisión durante meses o incluso años.

Más de 302,000 expedientes llevarían más de seis meses sin respuesta, lo que refleja una acumulación histórica de casos y una fuerte desaceleración en la tramitación de residencias para cubanos.

La Ley de Ajuste Cubano, vigente desde 1966, permite a los ciudadanos cubanos solicitar la residencia permanente después de haber sido admitidos o puestos bajo parole en Estados Unidos y cumplir al menos un año de presencia física en el país. Durante décadas, esta ley ha sido una vía especial de protección para quienes huyen de la dictadura y buscan rehacer sus vidas en territorio estadounidense.

Sin embargo, los retrasos actuales han convertido ese camino legal en una espera angustiosa. Muchos solicitantes ya tienen permisos de trabajo, familias establecidas, empleos, hijos en escuelas y vínculos comunitarios, pero siguen sin recibir la residencia que les permitiría vivir con estabilidad y seguridad jurídica.

El problema afecta especialmente a cubanos que entraron por programas humanitarios, por frontera o con diferentes documentos migratorios, y que posteriormente presentaron sus solicitudes de ajuste. Aunque muchos consideran que cumplen los requisitos, la falta de decisiones de USCIS los deja expuestos a incertidumbre, renovaciones constantes, gastos legales y temor ante cambios políticos o administrativos.

Expertos han advertido que la caída de aprobaciones y la acumulación de expedientes no solo golpean a los solicitantes, sino también a sus familias. En muchos hogares hay personas que llegaron juntas, aplicaron casi al mismo tiempo y hoy enfrentan resultados distintos o procesos completamente estancados.

Para la comunidad cubana, el atraso representa una contradicción dolorosa. Mientras el régimen de La Habana continúa provocando una salida masiva de ciudadanos por la crisis política, económica y social, miles de cubanos que ya están en Estados Unidos siguen atrapados en un proceso migratorio que avanza con extrema lentitud.

Abogados de inmigración recomiendan a los afectados mantenerse atentos a sus casos, conservar actualizada su dirección ante USCIS, responder de inmediato cualquier solicitud de evidencia y buscar asesoría legal si sus expedientes superan los tiempos normales de procesamiento.

El enorme número de casos pendientes confirma que el problema de la residencia bajo la Ley de Ajuste Cubano sigue sin resolverse. Para miles de cubanos, la espera no es solo un trámite: es la diferencia entre vivir con estabilidad o permanecer indefinidamente en un limbo migratorio.